DE PRIMARIAS, SECUNDARIAS, TERCIARIAS… Y HASTA “CUATERCIARIAS”, EN EL OESTE SOCIALISTA.

Han pasado solo unos meses, desde que las convulsas primarias del PSOE se llevaron a cabo.

Pedro Sanchez ganó y revalido su cargo como Secretario General. Venció con un porcentaje significativo de votos (lo de convencer va por otros railes). Y se cobró sus correspondientes cabelleras, como hacían los Indios Pieles Rojas al defenderse del ejército de los Estados Unidos, en el Oeste Americano. Las Santas Bases hablaron y el proceso se cerró.

 

En el recuento desde la victoria de Sanchez, he podido constatar, que las grietas en el Cañon del Colorado Socialismo, no son pequeñas. Después de lo sucedido, hay personas que ya han dejado de ser compañeros y compañeras de partido, pasando solo a ser militantes que comparten cuota.

 

Las primarias, nos deberían haber enseñado a todos; que son, que significan, que peligros tienen y que ventajas suman a un proyecto político. Para que se diseñaron, como adaptarlas a cada momento y lugar, y un largo etcétera de lecciones más, que creo, no se han aprendido. Entre otras cosas, porque creo que pocos militantes han leído sobre ellas. 

 

Ahora es tiempo de que la cascada de cambios en las direcciones del partido llegue. Y al menos se debería tener claro que: unas primarias, no son nunca unas secundarias, ni unas terciarias… ni siquiera unas “cuaterciarias” donde toda lógica se pervierta.

 

Es decir, tener claro, que la victoria de Pedro Sanchez, no implica que en las regiones, los secretarios generales deban de ser de la cuerda de éste…, con el único argumento del "porque sí". Ni que tampoco eso deba pasar en las provincias, ni en las agrupaciones locales. Cada cosa, tiene su aquel. Tampoco podemos incendiar las redes como paso hace unos meses.

 

Eso sería regir el partido, al margen de su filosofía de origen, de sus principios, y de sus estatutos. Y una cosa es adaptarse a los “nuevos rollos” y otra liquidar por derribo.

 

Así que invito a las tribus de Sanchez en la región, a que entierren el hacha de guerra, fumen la pipa de la paz, y entren si así lo desean, a un debate abierto sobre el liderazgo y el proyecto socialista en nuestra tierra.  

 

Y que por favor, este vaya más allá de que Page se tiene que ir, porque gano Sanchez, y Emiliano tiene que cumplir con aquella palabra pronunciada. Porque muchos le pedimos que no lo haga. Es nuestra responsabilidad.

 

Yo estaré con Emiliano. Por convicción, porque tiene el proyecto de futuro más coherente y potente para Castilla-La Mancha, porque conozco a su equipo y le tengo a muchas personas que trabajan codo a codo con él un extraordinario aprecio.

 

Porque como digo siempre, no acostumbro a votar a gente, con la que nunca me he tomado un vino o una caña, entorno a un rato de conversación. Y porque Emiliano, es un ganador nato, y tiene talento.

 

Cuando el cielo se nublo en 2011, en el lejano Oeste Castellano-Manchego, él se hizo cargo de la diligencia socialista.

 

Pocos acudíamos entonces a los comités y a las reuniones del partido. Pocos cogían el teléfono para arrimar el hombro. Él, tiro del carro. Y nos llevó a la victoria.

 

 

No me cabe duda de que lo volverá a hacer.