Las Primarias De Iñigo; Una Crítica Abierta A La Militancia No Militante.

Uno de mis compromisos de los últimos meses, era abandonar la reflexión política, puesto que me había comprometido con algunas personas a volcarme más en mi actividad profesional y empresarial. Pero todo se quebró, y al final el politólogo tira al monte.

 

No quería escribir ningún post sobre las primarias de este Mayo del PSOE, porque aunque vaya a votar como hace unos años para elegir a nuestro secretario o secretaria general, mi ilusión no es la misma.

 

Eduardo perdió. Y aquel fracaso una vez más me sirvió para aprender, para reforzar lazos con algunos compañeros y compañeras, que ya son mis amigos. Y para contrastar de nuevo que el talento siempre suele caer en estos embistes. Pero agua pasada no mueve molino.

 

También mi negativa a escribir, se fundamentaba en llevar tiempo sin participar en la vida orgánica de la vieja organización obrera, en mi pueblo. No me siento cómodo expresándome sin comprometerme.

 

Y no me gusta que lo que no se dice en las asambleas y reuniones del partido, se diga a voces en cocinillas o en las redes sociales. Que son hoy la plaza del pueblo, o los parques y jardines de las ciudades de antaño.

 

Pero un par de amigos me lo han pedido y no les voy a negar las palabras.

 

Aunque muchos pensaron en su día que me involucre en la campaña de aquellas primarias con Madina de manera interesada. Quien me conoce bien sabe que no fue así. Elegí a Eduardo por muchos motivos, pero en ningún momento por personalismo. Ni me gusta ese “ismo”, ni lo defiendo.

 

Le conocía y había podido debatir con él en un Master de Acción Electoral de la Jaime Vera. Un partido que no apuesta por la formación de sus gentes, por cierto, está muerto en vida. Porque su militancia deja de ser militante.

 

Eduardo y yo teníamos amigos en común con los que habíamos trabajado (aunque no en el mismo lugar y en el mismo momento), y con los que me siento totalmente alineado todavía a día de hoy.

 

Su discurso era potente, y lo que había detrás de él más todavía. Un proyecto político de partido y de país con el que yo entroncaba. Y una visión del mundo y de la vida con principios verdaderamente compartidos.

 

No era el más telegénico, ni el más guapo, y pese a salirle los dientes en el partido, tampoco era el candidato del aparato. Pero aquel era mi sitio, y hoy no estoy  mucho más alejado de ese lugar.

 

Desde entonces han pasado muchas cosas. Algunas más livianas, pero otras de una carga tremendamente pesada, a mi juicio las mas relevantes han sido 3. 

 

a-El partido ha perdido 2 elecciones consecutivas, con un mismo candidato, con dos de los peores registros de nuestra historia reciente. Y  un partido que no gana, no puede mejorar la vida de las personas.

 

Y si me dejáis, hago aquí un paréntesis;

{Yo también perdí 2 elecciones en mi pueblo en 2003 y 2007, lo que me llevo a decir adiós a la Secretaria General de mi Agrupación, y fue lo mejor. A las siguientes municipales ganamos la Alcaldía.  Nunca se me paso por la cabeza reventar el partido. Y conmigo en un segundo plano, sin ir en las listas electorales, pero sumando lo que pude. Logramos sacar a la derecha del gobierno municipal, de manera totalmente limpia, y sin tener hipotecada la acción de gobierno con apoyos minoritarios de otras formaciones}.

 

b-El partido se ha deshecho, porque alguien dejo de cumplir con la palabra dada. El aparato hizo su trabajo y después el Ungido quiso ser un verso libre. Nos hicimos trampas al solitario y encima no las reconocimos.

 

La militancia no reflexiono sobre ese proceso y de aquellos polvos, han venido estos lodos.

 

c-El PSOE ha renunciado a su pasado, pensando en la sola existencia del presente y de un futuro deseoso más que posible. Mirando con envidia a sus cuadros en vez de, sentirse en ellos representado.  

 

Los socialistas nunca hemos sido un partido asambleario, y yo no quiero que se rompa esa trayectoria histórica. Siempre ha respetado a sus líderes, por muchos errores que estos hayan cometido (o cometan).

 

Y seamos francos, casi todos sus militantes, alguna vez han sido cargos orgánicos o cargos públicos del partido, e inclusive todo a la vez. Así que cuidado con eso de que solo somos militantes de base, inocentes y desprotegidos.

 

Así que ahora, quienes hoy se rasgan las vestiduras por escuchar estas cosas que digo, y escupen palabras como puños, hacia quienes pensamos así. Que callen, que debatan internamente, voten y acaten. Y si no les gusta el resultado que se vayan.

 

Y ya que están abrazando ahora esto del asamblearismo, primero que sean conscientes de lo que es y lo conozcan. Manipular esa tierra prometida de la democracia directa, no es difícil. Y que lo hagan rápido, porque Los Chicos de Somosaguas nos llevan años de ventaja en esa carrera. Iñigo puede que haya ganado ya antes de celebrarse las primarias.

 

Me despiste después de Vistalegre II, pero ahora lo veo un poco más clarito. Tanto, que a veces siento que no hay vuelta atrás y que nos han dado jaque en la partida. Pero o espabilamos o nos dan el mate.

 

Han inoculado en nuestra organización, a través de la práctica e implementación de sus conceptualizaciones sobre la hegemonía cultural y discursiva, un virus en nuestras venas que nos ha llegado hasta la médula.

 

Nos han puesto de cara frente al espejo de nuestras contradicciones internas e históricas (y quien no las tiene), y además sin darnos cuenta. Sabían que no estábamos en condiciones de superarlas, desde una posición de debilidad. Y no me extrañaría que la derecha tampoco este muy lejos de esta operación de cirujanos finos. 

  

No discutiré ni un solo segundo sobre ello, con militantes del PSOE que no se hayan leído 3 libros básicos para seguir esta discusión:

 

-1º)La Tesis Doctoral de Iñigo Errejón, sobre el Concepto de Hegemonía desde el Análisis Discursivo del Movimiento al Socialismo en Bolivia de Evo Morales.

 

-2º)El libro de Ernesto Laclau soobre Hegemonia y Estrategia Socialista.

 

-Y 3º)La Tesis Doctoral del paisano Rafael Díaz Salazar sobre el pensamiento de Antonio Gramsci.     

 

Creo que ahí están las claves para entender lo que hoy nos esta pasando.

 

Sé que muchos pensaréis que se me ha ido la pinza, y que haber para que leer estas cosas. Pero la profundidad de las circunstancias que estamos viviendo, nos obliga a ello.

 

Nuestros mayores, se esforzaron en aprender a leer en las Casas del Pueblo, después de largas jornadas de trabajo físico en el campo, en los talleres y en las fábricas. Aquello si era un esfuerzo.

 

Ejercían su militancia militante, leyendo libros y debatiendo sobre ellos, rearmándose ideológicamente constantemente. A la par que actuando. Les daba la vida.

 

Relataban nuestros principios y nuestros proyectos políticos persona a persona, familia a familia, en largas conversaciones  con un chato de vino.

 

Organizaban huelgas y manifestaciones. Se movilizaban.

 

Aprendían a leer para saber más, para ser más socialistas.

 

Y pese a llevar a veces pistolas a las ejecutivas del partido, en los años de la Guerra. Los Caballeristas y Prietistas, nunca apuntaron a un compañero en plena calle, a la vista del enemigo.

 

Ahora ya ese esfuerzo no se hace. Esas lecturas no se dan. Esos debates no se tienen. Casi nadie actúa. Y como mucho algunos pegan carteles y van a los mítines o hacen un puerta a puerta a regañadientes. Y he dicho solo algunos.

 

Miramos a nuestros cuadros como a unos privilegiados, en vez de estar orgullosos de ellos.  Hijos e hijas de trabajadores, que han llegado hasta donde están a base de esfuerzo, para representarnos.

 

Por Dios, no perdamos el norte en estas primarias, porque es el momento de espabilar de La Militancia No Militante. Quizás mirando al Sur.

 

Tengamos a mano un nuevo comienzo, al servicio de unas mismas ideas, de una misma filosofía, de unos mismos sentimientos y emociones.

 

Suerte a todos y todas. Pero en especial a nuestras mujeres que ya les toca. 

 

  

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