¿Vistalegre II?...

No voy a poner en duda la capacidad intelectual de Pablo Manuel Iglesias Turrión, sobre todo en lo relativo a sus habilidades comunicativas, pero creo que nuestro país va a perder en el próximo tiempo, un talento mayor en política que el del vitoreado líder de Podemos, en el Vistalegre II. Una vez más, el más talentoso perdió la partida.  Y las guadañas volverán a cortar cabezas.

 

 

Ya les dije tiempo atrás, a quienes durante la semana me animaban a escribir este post. Que era difícil mantenerse mucho tiempo, con una cara añiñada en la primera línea política de este país. Tan enamorado de la telegenia y de unos rasgos masculinos de más edad y/o singularidad. Que quiere bronca y amarilleo y no debate.

 

La atención del ciudadano y ciudadana, aunque estos militen en un partido político, sigue yéndose aún de manera desequilibrantemente peligrosa, hacia la forma, sin atender mucho al fondo de las cosas. La banca siempre gana, como suele decirse...

 

 

Aunque ya no estaba yo por aquellos pasillos de Somosaguas, cuando ellos llegaron a su más alta plenitud. Huelo de lejos las diferencias entre uno y otro político. Porque la sangre siempre deja hedor. 

 

 

Que complicado es escuchar y hacerse oír por otros, cuando la sociedad berrea y cuando el que tienes al lado es un experto en el bronco ladrido del perro viejo.

 

 

No hay margen, ni tiempo para reflexionar, para tomar en calma una taza de Café de Chiapas, y conversar con la gente, leer y volver a conversar sobre lo leído, cuando quien tienes a lado, reparte Ron Cubano y Venezolano, por diestro y siniestro. Sale mucho más que tú en la tele, y no deja de animar la fiesta.

 

 

Que mal no poder mascar esa hoja de coca, tranquilamente debajo de un cobertizo, entre la lluvia de El Chapare y profundizar en los problemas de las personas y en las estructuras de poder que los condicionan. Cuando quien tienes al lado, tiene un altavoz con el que no deja de bocear.

 

 

No hay paz para los sosegados y tranquilos, para los amantes del rearme ideológico desde los libros, las salitas, desde los corrillos y las cocinillas, desde la humildad.

 

 

Las entrañas de los comunicados a tiempo real, de nuestra sociedad liquida y postmoderna, están más al alcance que nunca de los trileros (y no quiero que se me entienda este significante como peyorativo). Y más lejos que siempre de los leídos, como se decía antiguamente.

 

 

No caben en nuestros tiempos, rápidos como el rayo, procesos de reflexión-acción-reflexión. Solo caben acciones percutidas, rápidas y potentes, que se vean bien.  Y nada de lo que fuimos cuenta, porque tan solo vale el presente. Y mirar al futuro con prospectiva, es un trabajo duro y de enorme creatividad que muy pocos quieren hacer, porque quien sabe que pasará.    

 

 

Desarrollar el talento requiere en nuestros días de más esfuerzo que desarrollar otras habilidades intelectuales, o de otro tipo. Y hoy el esfuerzo no se quiere abordar porque cansa. Es más fácil vivir livianamente, rodeado de placeres terrenales, sin compromisos, sin ataduras, sin obligaciones, sin disciplina. Vamos, que todo te lo den hecho…

 

 

No se rodeó el más talentoso, de más talento que el suyo, y sabía que él otro sí que los tenía. Aunque teóricos densos, viejos y fríos. Eran más listos. Sobre todo ese de las gafillas.      

 

 

Me duele tener que decir, que no nos va a venir mal la derrota del talento en el adversario. Porque como dicen los viejos de mi tierra, no hay mal que por bien no venga.

 

 

PD:

 

Tengo su tesis doctoral, sobre la Bolivia de Evo Morales, el M.A.S. y su análisis discursivo, en la recamara de las lecturas pendientes. Me gano este chaval con esos tres componentes, propios de un viaje que me cambio la vida a mejor. Del que tengo muy buenos recuerdos… 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0