A Cristina... La Ciudadela Tenebrosa

Para reiniciar mi actividad en esta web personal, tenía preparado un artículo sobre mi manera de entender, la tan de moda ahora, nombrada revolución. Artículo que una vez más voy a retrasar, por cuestiones personales. Aunque estas cuestiones personales tengan alguna raíz política.


Y digo cuestiones personales, porque cuando a quien se insulta públicamente, denigrándola como persona, es además de compañera de partido, amiga, por mi manera de entender la vida, el insulto para mí toma otra perspectiva, ni peor, ni mejor, pero sí una perspectiva distinta.


Y es desde ese vector compartido, desde ese otro perímetro, desde donde quiero trasladar mi cariño a Cristina. A la que conozco desde hace ya tiempo y en la que siempre he encontrado un sincero momento de conversación y apoyo. Siempre dispuesta.  

Que pena Cristina que los que se creen herederos del reino, nos estén lejos de la ciudadela, treméndamente lejos. Y que seamos todavía hoy el centro de sus burlas y sus odios.


Que pena Cristina, que el aire nos traiga todavía gritos, que debieran estar muertos. De veras siento pena por esos pájaros negros. Fanáticos criados en esos nidos carroñeros.


Y aunque sé que estas bien, no puedo dejar de conmoverme, y de querer acercarme, desde la distancia a través de estas líneas a ti. Porque al leer esas palabras tan broncas, tan tenebrosas de “putas y hombres”, uno siente la necesidad de acercarse un poco más a la amiga nombrada.

 

Un abrazo Cristina.